¿Cómo explicar a alguien en qué consiste tu trabajo de SEO?

En jerga SEO se denomina robot a un programa que imita a escala masiva el comportamiento de un usuario visitando una página web, efectivamente se trata de un rastreador, un “navegador sin pantalla” que no evalúa subjetivamente como haría un humano sino que descubre información, la recolecta y envía a la central de proceso, el verdadero cerebro de Google.

El meollo de todo este trabajo es que este robot es la puerta hacia el posicionamiento web, todo comienza (o acaba) en su recorrido por las rutas de la WWW. De la fácil localización a una “rastreabilidad” óptima dependerá la eficiencia de Googlebot a la hora de descubrir, recorrer y recoger la información.

¿Se puede descubrir tu web sin información previa? ¿Se puede recorrer fácilmente el “mapa” de tu web?

No se trata de un problema de paciencia o conformarse en que el rastreador se tome unas semanas en recorrer nuestra web, el asunto es que Googlebot es interactivo y de la “resistencia” que encuentre en su camino dependerá la cantidad de tiempo de recursos que Google asigne para un dominio concreto. La ecuación siguiente es sencilla: a mayores recursos de rastreo mayor facilidad para “meter” en Google nuevos contenidos y a menores recursos mayor dificultad y lentitud en ver aparecer nuestros resultados entre los resultados de búsqueda de Google.

En resumen, la probabilidad de que Google nos dedique poca atención es directamente proporcional a una mala estructuración y rendimiento de nuestra web. Me refiero a menús confusos, páginas relacionadas por área temática pero que no se relacionan coherentemente entre ellas, enlaces rotos (acaban en un Error 404 o “Página no encontrada”), páginas que no cargan, errores del servidor o lentitud en la entrega de contenidos… Por citar unos pocos casos típicos.

Buscando una respuesta plausible para el “test del niño de 5 años” llegué a la idea de que guío a los rastreadores como Googlebot hacia el corpus de páginas del cliente (sitio web), dando énfasis a las competitivas y según criterio despotenciar o incluso eliminar aquellas que puedan resultar contraproducentes: recordemos que no hablamos solamente de los documentos en sí, además están las relaciones entre ellos (enlaces internos), tanto entre documentos (páginas) de un mismo sitio web como con documentos de otras webs (enlaces externos).

Hablar de Googlebot, el robot rastreador de Google, sin hablar de Google… Bajo esa premisa adopté esta imagen como herramienta visual, entre centenares de gráficos, fotos originales, fotos de stock, gráficos vectoriales, dibujos a mano alzada, con tableta gráfica, imágenes escaneadas…
Tenía que ser algo que realmente fuese diferente. Tenía que ser una imagen orgánica!

Menuda contradicción: un robot para una imagen orgánica

¿Ha intentado alguna vez explicar algo complejo a un niño de 5 años? Le aseguro que ese ejercicio ayuda a poner las cosas en orden en la cabeza pero a costa de una probable jaqueca. De todos modos yo lo intenté y tras varias sorpresas decidí optar por la solución gráfica, que ya la desarrollo la versión oral según el caso.
Vaya, al final una cuestión tan épica terminó de modo casual: dí con la imagen que estaba buscando en un portafolios olvidado en el trastero de un amigo: única, genuina, acuarela sobre papel de dibujo y muy, muy potente en significado. Cierto que el robot tiene una mirada algo triste, cosa que podría ser negativa, pero ¿no es precisamente ese el problema que sufren mis clientes? Sus páginas web tienen desorientado al robot y no sabe a donde ir… Eureka!

Para ser justos con mi hija (su hermano era demasiado pequeño entonces) debo reconocer que hizo mucho más que hacerme de espejo e incluso “presentó varias propuestas” :)

Soy guía de robots

Para SEO Freelance por David Rosell: cinéfilo, amigo y artista oculto

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¿Cómo explicar en qué consiste mi trabajo de SEO? Robot Love